Muchas palabras, pocas ideas.
Nada
más cierto eso que dice que a perro flaco todo son pulgas, o si lo prefieren,
aquello de González Ruano que afirmaba en que hay años en que uno no está para
nada. Las dos frases retratan a la perfección lo que sucede en estos momentos en
el PSOE y lo que piensa la cúpula del partido socialista que ve como el
proyecto de Rubalcaba se deshace entre un vendaval de malas noticias que tienen
que ver con la corrupción, la división del partido y ahora las dudas que empiezan
a surgir entre los más fieles partidarios del Secretario General. Todos en el partido
están muy preocupados por la falta de ideas y de nivel político que se está
demostrando en la siempre difícil tarea de hacer oposición.
Ha
apostado Rubalcaba su destino como líder de la oposición en la batalla
entablada con el asunto de la reforma laboral y la está perdiendo. Ayer
pretendió a través de una moción en el Congreso que el Decreto Ley sobre la
Reforma Laboral fuera devuelto al gobierno y se quedó solo en el empeño. La
moción fue rechazada por los votos del PP, CiU, UPyD y parte del grupo mixto,
que sumaron 200 votos, mientras que la propuesta del PSOE conseguía solo el de
los diputados socialistas y los dos de CC.
El
resto de la izquierda parlamentaria no está dispuesta a apoyar las tesis de Rubalcaba que pretendía
organizar un clima de oposición general contra Rajoy y al que ayer le salieron
muy mal las cuentas, le queda ahora la manifestación del próximo 11 M en la que
el PSOE ha decidido participar oficialmente, las elecciones andaluzas del 25 de
marzo y después en todo caso la huelga general que los sindicatos planean para
la semana siguiente, previsiblemente el día 29.
Estas
son las bazas que le quedan en principio por jugar, pero sus problemas siguen
creciendo, por una parte está la oposición interna que no le va a dar
facilidades para liderar el partido y la que ahora comienza a emerger dentro de
su propio grupo, socialistas con mucho peso específico dentro de la
organización están expresando su malestar por la decisión que ha tomado
Rubalcaba de participar de manera oficial en una manifestación sindical que no
respeta una fecha como la del 11M, que debiera ser sagrada.
Ayer en
el Consejo Económico y Social, Griñán en un desesperado intento de buscar bazas
que poder jugar de cara a sus elecciones, se negó a aceptar el objetivo de
déficit del 1,5 % de su PIB que impone el Gobierno a las CC.AA. Los socialistas
andaluces se quedaron solos en el empeño porque resulta más que claro,
cristalino que la única finalidad de esa decisión es su utilización electoralista
de cara a las elecciones andaluzas, una decisión tan grave que se adopta como
tantas otras para servir al interés partidista del PSOE y se olvida del interés
general de los andaluces.
El
PSOE-A se encuentra ante una situación desesperada, la demoscopia le dice que
ha perdido las elecciones. El clima de corrupción propiciado por los
socialistas a lo largo de estos 30 años tiene un nivel tan generalizado y
afecta tan profundamente a la sociedad andaluza que condena al fracaso más rotundo sus débiles expectativas
de éxito. Los últimos escándalos, Invercaria o el que afecta a Ángel Rodríguez
de la Borbolla, el hermano del expresidente de la Junta, imputado porque
mediante un conjunto de empresas “habría obtenido con total ausencia de
procedimiento y sin mediar solicitud” 9.009.108 euros en ayudas concedidas por
la Consejería de Empleo de la Junta, suponen otro clavo en el ataúd de las
aspiraciones electorales de Griñán y su gente.
Lo que
está calando en el ánimo de los votantes es que los socialistas andaluces se
han gastado el dinero que debía ser empleado en crear empleo en enriquecer a
sus amigos y eso en una región como la andaluza con el paro disparado va a
tener unas consecuencias funestas para el PSOE de cara a las elecciones.
Ese es
un problema que afecta a Griñán y al PSOE-A pero también a Rubalcaba y al
PSOE, la pérdida de Andalucía va a tener unas consecuencias muy negativas para
Rubalcaba, que está demostrando que si fue un muy mal candidato a las
elecciones generales, resulta peor como Secretario General del PSOE. Falto de
ideas y argumentos ha buscado una alianza con UGT y CC.OO y busca combatir al
PP desde la radicalización y la utilización de la calle como argumento.
Por
otra parte, y es que las desgracias nunca vienen solas, las encuestas le dicen
que el PP sigue sumando mientras él pierde y ahora tras la decisión, decisión soberana la
llamó Rajoy, de fijar el objetivo de déficit para las cuentas españolas para el
presente ejercicio en el 5,8 y no en el 4,4% que pretendían Merkel y Zapatero,
la prensa europea presenta a Mariano Rajoy como un héroe y un líder que ha dado
una lección de sabiduría económica al conjunto de Europa.
Las
cosas le van francamente mal, puede consolarse pensando en que todavía le
podrían ir peor, pero no debe hacerlo, primero porque difícilmente le podrían
ir peor las cosas a él y al PSOE y
además porque ya se sabe que si las cosas pueden empeorar, lo hacen; así que
más le vale no tentar a la suerte.
Por el
sur Griñán, la derrota electoral y la terrible corrupción que a cada día que
pasa se pone más de relieve, en el norte la más que previsible derrota en
Asturias y el caso Campeón, del que ya se conoce el sumario y cuya lectura
levanta ronchas, verdaderamente las
transcripciones de las conversaciones telefónicas de Blanco ponen los pelos de punta. En
el centro, la bofetada del PSM con la elección de Tomás Gómez y el malestar de
rubalcabianos de pro, que se niegan a dar por buena la decisión de ir de la
mano de UGT y CC.OO a la manifestación el próximo domingo, pasando por encima del dolor de las
víctimas, de sus familias y del resto de españoles de buena fe.
Ahí está
el artículo de José María Benegas un socialista de la vieja guardia y que siempre
ha apoyado a Rubalcaba cuyo título - Mezclar
la reforma laboral y el 11 M es un error - refleja bien a las claras su
disconformidad y en el que se hace una pregunta fundamental ¿Por qué no somos capaces de entender que la
mayoría de los ciudadanos va a estar con las víctimas y no con los sindicatos
ante este dilema? Me parece que Benegas deja la cuestión muy clara.
Podría
pensarse que el cúmulo de adversidades le obligarán a la reflexión y a un
cambio en su estrategia, pero entiendo que Rubalcaba ha emprendido un camino
que no está dispuesto abandonar. Cuanto peor sea el resultado de sus políticas mayor
será su radicalización y con ella propiciará el abandono de propios y extraños.
Sólo le queda organizar un escenario a la griega en las calles de España, si de
Grecia y de griegos se trata, haría bien en recordar aquella frase que de Roma
nos viene, pero que nació en la Grecia clásica. Los dioses ciegan a los que quieren perder.
Porque
me parece que por ahí van los tiros.
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Dices que Rubalcaba tenia un proyecto?
ResponderEliminarA estas alturas de la pelicula el tio este que lleva en el poder dos decadas tiene un nuevo proyecto?
Venga ya
http://lapoliticadegeppetto.blogspot.com/
Creo que la España de hoy está muy trillada y que la población es capaz de discernir entre quien está intentando impedir las reformas que precisamos y quien ha provocado el desastre, ya que son los mismos... El sucialismo está demasiado amortizado y desde que la Unión Soviética desapareció dejando huerfanos a todos esos mamones, esa ideología no tiene sentido, a no ser que seas una republica bananera o similar.
ResponderEliminarAndalucía es al sucialismo lo que Madrid a la Guerra Civil. Una meta que, en caso de conseguir la oposición supondrá el exterminio sistemático del sucialismo, que se difuminará en el tiempo y el espacio, lo cual celebraremos todos los que odiamos el totalitarismo de los que sólo desean el poder y malgastan el dinero público en su propio beneficio.
Un saludazo.
¿Nuevo proyecto? na de na, ¡MALA LECHE ES LO QUE TIENE ESE TÍO! Sospecho que al PSOE se las van a dar todas por el mismo lado, por abusones de poder, malversadores y ladrones. ¡Ya está bien de golfos...!
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