"Riña de Gatos" La obra con la que ganó el Planeta Eduardo Mendoza.


Hoy quería comentar una novela de Eduardo Mendoza, tenía donde escoger, no en vano presenté en la televisión algunas de las dieciocho novelas que Mendoza ha publicado por ahora; pero me decidí por “Riña de Gatos. Madrid 1936” porque con ese relato Eduardo Mendoza ganó el Premio Planeta en el año 2010. No es que crea que sea la mejor de sus novelas, personalmente en el conjunto de su obra, hubo algunas que me entusiasmaron, otras como la que hoy comento para ustedes que me parecieron muy aceptables y también me encontré con algunas que no me gustaron nada. ¿El que ganara el Planeta con la novela que hoy comentaré es el motivo que genera mi comentario? Pues sí, la verdad es que viví una anécdota al respecto que no me resisto a contarles y que servirá para que entiendan el motivo de mi elección.

En aquella Facultad de Derecho de Barcelona de mitad de los años sesenta estudiaba Eduardo Mendoza que mantenía como es natural una relación de amistad con mucha gente, entre ellos con dos compañeros que en aquellos tiempos - bendita pero imprudente juventud - presumían de ser muy “leídos y escribidos” y un día en una charla en la cafetería de la facultad en la que estaba presente Mendoza, uno de los “leídos”, hablando de un escritor afirmó “es tan malo que le han dado el Planeta”, ocurrencia que fue festejada por alguno de los contertulios; así que cuando le concedieron el Planeta a Eduardo Mendoza, de manera automática recordé la boutade de aquel compañero.

Por eso decidí comentar el Premio Planeta de Mendoza; dejando de lado la historieta, creo que será bueno que conozcamos, aunque sea por encima, la biografía de este barcelonés. Eduardo Mendoza nació en Barcelona en el año 1943 y allí cursó, tras finalizar el bachillerato en los Hermanos Maristas, la carrera de Derecho en los años sesenta. Licenciado en Derecho, tras obtener una beca en Londres vuelve a Barcelona para trabajar en la asesoría jurídica de una entidad bancaria hasta el año 1973 fecha en la que viaja a Nueva York para trabajar como intérprete de la ONU. Estando allí, en el año 1975, publica su primera novela “La verdad sobre el caso Savolta” que tiene gran aceptación y en ese preciso momento comienza su carrera como escritor.

Como ya he dicho en el año 2010 gana el Planeta y en una de las muchas entrevistas que concedió al respecto decía que “Riña de Gatos. Madrid 1936 “debe mucho, aunque no literariamente, a la novela "Soldados de Salamina", de Javier Cercas, porque supuso un cambio de partitura ante la Guerra Civil española y porque fue uno de los primeros libros que inaugura una etapa de literatura sobre la Guerra Civil".

Afirmaba también que de acuerdo con su criterio el protagonista de esta novela tenía que ser inglés y no suizo, alemán o ruso. Debía ser un hombre ayuno de ideología política, aunque muy conservador por principios, en definitiva un personaje muy común en la sociedad inglesa de los 30 y al que tras declararse neutral todos tratan de convencer de lo justo y lo acertado de su postura, por otra parte señalaba que de hecho el relato de la Guerra Civil nada sería sin la intervención de tanto hispanista británico que escribieron sobre ella.

Estando de acuerdo con lo que decía Eduardo Mendoza, probablemente aclare mucho esa preferencia si los que no lo conocen saben por mi boca que Eduardo Mendoza siempre ha tenido un aspecto e incluso algunas maneras muy británicas. Lo hablaba hace ya tiempo con mi hermana que es vecina de escalera de la suya y hasta la hermana, a lo que se ve, tiene ese aspecto británico.

Veamos que cuenta nuestro autor en “Riña de Gatos. Madrid 1936”. Al comienzo de la novela asistiremos a la llegada a Madrid un poco antes del comienzo de nuestra Guerra Civil, de un ciudadanos británico que trabaja como tasador de obras de arte que acude a la capital para tasar un cuadro del Siglo de Oro propiedad de un aristócrata español. Durante su estancia en nuestro país se va a ver envuelto en una serie de vicisitudes bastante complicadas y conocerá a un buen número de personajes históricos, como es el caso de José Antonio Primo de Rivera.

El británico se integra en la vida familiar del duque propietario del misterioso cuadro que deberá tasar. Mendoza describe a la perfección el turbio ambiente prebélico del momento. Las dos Españas, el clima de violencia y el papel de la Falange de José Antonio Primo de Rivera en aquel momento histórico. Es cierto que algunas de sus descripciones pueden parecer demasiado básicas, pero el autor parece haberse asegurado de que le entienda cualquier lector, por poco que sepa sobre la historia de España.

Las aventuras del tasador nos llevarán a conocer los entresijos de la Dirección General de Seguridad en manos de militares, republicanos naturalmente, y nos pondrá en contacto con los servicios de inteligencia británicos, pero también conoceremos el ambiente de la sede de Falange Española, las tascas madrileñas, el ambiente del Hotel Palace, etc. etc.

Historias de amor, de política, los servicios soviéticos en acción, la vida de los madrileños, todo está contado con ritmo y precisión y con la aplicación del peculiar sentido del humor de nuestro autor. Como es habitual, Mendoza se emplea a fondo con algunos nombres de personajes bastante descriptivos, como en el caso del estoico teniente coronel "Gumersindo Marranón”, una costumbre supuestamente humorística que a mí no me gusta nada

Tengo que decir, porque es cierto, que tras la lectura de las tres novelas que publicó antes de esta, “El último trayecto de Horacio Dos”, “Mauricio o las elecciones primarias” o "El asombroso viaje de Pomponio Flato” que a mí me parecieron flojillas y muy alejadas de sus grandes trabajos, como "El misterio de la cripta embrujada" o "La ciudad de los prodigios", Eduardo Mendoza me había desencantado. Parecía practicar el paradigma que describe ese viejo dicho de cría fama y échate a dormir, lo cierto es que la presente novela sin estar a la altura de sus mejores obras, si ha recuperado gran parte de su pulso narrativo, la capacidad para generar ficción y describir y crear de la nada de personajes que siempre habían adornado las obras primeras del autor.

Además a lo largo del relato hay una serie de cuestiones relacionadas con el pintor Diego de Velázquez, su obra y la sociedad en la que vivió que merecen un aplauso por lo brillante. La creación de personajes, salvo al principio en que parece que la tentación por lo paródico va a superar al ingenio del autor, está francamente bien.

La familia del duque, la personalidad de las dos hijas del noble y el entorno en el que se mueven están enriquecidos por una serie de anécdotas en las que aparecen, dentro de la ficción, personajes históricos como puedan ser Franco, el general Mola o el propio Azaña. Eduardo Mendoza nos describe una serie de acciones y teoriza sobre la actuación del servicio de inteligencia británico que bien pudieran ser ciertas, pero si no lo son, sí les son de aplicación aquello de que se non è vero, è ben trovato, y sobre todo nos da una explicación de la detención de José Antonio, que no deja de ser original aunque pudiera ser absolutamente falsa.

Así que creo que el libro sin ser una de sus mejores obras si realmente da un nivel más que aceptable. Muy bien documentado, el ingenio de Mendoza crea una trama complicada, que enreda y atrapa al lector, un trama que bebe a veces de las viejas novelas costumbristas, hijas del realismo, pero también del siempre eficaz vaudeville.

Así que recomiendo su lectura a todos ustedes, espero, aunque conociéndolo no creo que resulte fácil que aquel “leído y escribido” que soltó la patochada que les he contado se diera cuenta ya en el 2010 del poco fundamento de su afirmación. Me extrañaría porque ya se sabe que rectificar es de sabios y él no lo es.

Hasta aquí hemos llegado, espero que si Dios quiere nos volvamos a encontrar por aquí el próximo jueves. Cuídense mucho.

Un abrazo.

Como probablemente sepan ustedes he publicado una novela negra "Al madero no le gusta la ropa vieja" cuyo escenario es Fuerteventura y su capital, Puerto del Rosario. Sus protagonistas, dos guardiaciviles que investigarán un homicidio. Por si estuvieran interesados en adquirir un ejemplar aquí les dejo el enlace que les permitirá hacerlo. ¡Feliz lectura!

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